Clasificación de los Ríos

Clase VI (Extremo)

Un grado más difícil a la clase V. Esta clase ejemplifica los extremos de dificultad, impredictibilidad y peligro. La consecuencia de los errores son muy severas y el rescate puede ser imposible. Sólo para equipos expertos, con niveles de agua adecuados y tomando todas las precauciones. Esta clase no representa bajadas imposibles pero si aquellas se hacen sólo ocasionalmente.

Clase IV (Avanzado)

Rápidos intensos, poderosos pero predecibles que requieren control preciso de la embarcación en aguas turbulentas. Dependiendo de las características del río, puede presentar olas grandes y hoyos inevitables que demandan maniobras rápidas y bajo presión. Salidas rápidas a los remansos (eddy turns) son necesarios para iniciar maniobras, explorar los rápidos o descansar. La exploración es necesaria la primera vez. El riesgo de lesiones a los nadadores es de moderada a alta y las condiciones del agua hacen el auto rescate muy difícil. La asistencia del grupo es necesaria y requiere habilidades previamente desarrolladas.

Clase I (Fácil)

Corriente rápida con ondulaciones y olas pequeñas. Pocas obstrucciones, todas obvias y fácilmente superables con poco entrenamiento. El riesgo para los nadadores es bajo y el auto rescate es fácil.

Clase V (Experto)

Rápidos extremadamente largos, violentos y sin obstrucciones que exponen a riesgos sobre el promedio. Las bajadas pueden contener olas y hoyos grandes e inevitables, caídas empinadas con rutas exigentes y complejas. Los rápidos pueden continuar largas distancias entre remansos requiriendo un alto rendimiento físico, la exploración es obligatoria, pero a veces difícil. Nadar es peligroso y el rescate muy difícil aun para expertos.

Clase II (Principiante)

Rápidos directos con canales anchos y claros que son evidentes sin necesidad de exploración previa. Se requieren maniobras ocasionales, las rocas y olas de tamaño mediano son fácilmente superadas por remadores entrenados. Escaso peligro para los nadadores.

Clase III (Intermedio)

Rápidos con olas moderadas e irregulares que pueden ser difíciles de evitar y que pueden hundir una canoa abierta. Las maniobras complejas sobre corrientes rápidas y control preciso de la embarcación en pasos estrechos son necesarias. Olas grandes y coladores (strainers) son fácilmente evadibles. Exploración previa es recomendable para los inexpertos. Las lesiones a los nadadores son raras y el auto rescate es fácil, pero puede requerir asistencia del grupo para evitar largas nadadas.